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Chronica naturae, 4 (2014).  ISSN: 2253-6280

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El investigador invitado

Chronica naturae, 4: 6-9 (2014)

“La conservación de los océanos, una responsabilidad colectiva: pasado, presente y futuro“

Entrevista realizada a D. Xavier Pastor (Director ejecutivo de OCEANA-Europa) con motivo de su presencia en Sevilla, apoyando el acto de celebración del décimo aniversario de la Asociación Hombre y Territorio con su conferencia “La conservación de los océanos, una responsabilidad colectiva: pasado, presente y futuro”. Este acto tuvo lugar en Sevilla el 13 de febrero de 2014 en la sede de la Fundación Biodiversidad.

P.— “El proyecto LIFE+ INDEMARES tiene como objetivo contribuir a la protección y uso sostenible de la biodiversidad en los mares españoles mediante la identificación de espacios de valor para la Red Natura 2000. Las actuaciones previstas en el marco del proyecto se desarrollan entre el 1 de enero de 2009 y el 31 de diciembre de 2013”. Desde su punto de vista, ¿Qué logros (objetivos) ha alcanzado este proyecto y cuál ha sido el papel de Oceana?. Ahora, ¿cuáles deberían ser las acciones prioritarias de la Administración?

R.— LIFE+ INDEMARES es el proceso de conservación marina más importante que se ha desarrollado en España en los últimos años. Es un proyecto cofinanciado por la Comisión Europea y el Gobierno español con el objetivo de acercarse a la protección del 10% de la superficie marina, como establece el Convenio sobre la Diversidad Biológica de las Naciones Unidas. Y en ese sentido, en cinco años se ha producido un avance enorme en el conocimiento de las aguas españolas y en su designación como áreas protegidas. Se ha comprobado el gran valor ecológico de áreas que estaban casi sin documentar y ahora mismo se están dando los pasos administrativos necesarios para incluirlas dentro de la Red Natura 2000, la que agrupa a los lugares de mayor interés medioambiental de la UE.

El siguiente paso que deben desarrollar los gobiernos sin dilación es elaborar cuanto antes los planes de gestión de estos nuevos Lugares de Importancia Comunitaria (LICs) para que la protección sea efectiva y no se quede en el papel.

Oceana es uno de los 10 socios del proyecto, responsables de estudiar y determinar el área marina conocida como Seco de los Olivos o banco de Chella situado frente a la costa de Almería. El Seco de los Olivos es una montaña submarina cuya cima se encuentra a 80 metros de profundidad; el área propuesta se trata de un conjunto de elevaciones que albergan una biodiversidad muy rica, incluyendo corales de profundidad, cetáceos, tiburones y numerosos peces.

P.— “El Reglamento establece para el período 2007-2013 un nuevo Fondo Europeo de Pesca (FEP) que debe contribuir a la consecución de los objetivos de la política pesquera común (PPC), cuyo objetivo principal es garantizar la conservación y explotación sostenible de los recursos marinos>”. En este sentido, ¿Cómo se puede utilizar efectivamente esta herramienta para la tutela del medio marino?; ¿Qué resultados/ acciones importantes ha aportado? ¿Cuáles faltarían apoyar?

R.— El Fondo Europeo Marítimo y de la Pesca es el mecanismo financiero que permitirá aplicar la reforma de la Política Pesquera Común durante los próximos siete años. Los anteriores programas de subvenciones pesqueras daban prioridad a intereses económicos a corto plazo en detrimento de la sostenibilidad, empleando dinero del contribuyente en aumentar la capacidad de la flota y financiando la sobrepesca. En Oceana estamos reclamando un cambio en ese patrón hacia un mayor gasto en medidas beneficiosas para el medio marino, han de apoyar la protección del medioambiente marino a través de la creación de áreas marinas protegidas, el incremento del control y seguimiento de la flota pesquera y la inversión en investigación científica.

Recientemente en enero de este año se han aprobado ayudas que contribuyen a restaurar los stocks pesqueros y situarlos en la senda de la sostenibilidad, sin embargo, consideramos decepcionante que se hayan dejado de lado los riesgos asociados a ciertas subvenciones ambientalmente perniciosas, como las destinadas a nuevos motores en las embarcaciones y los amarres temporales. Conceder subvenciones a la sustitución de motores es un paso peligroso, ya que motores más eficientes contribuyen a incrementar la capacidad pesquera.

P.— “Más de 17 millones de hectáreas marinas, 82 espacios protegidos y casi 200 especies protegidas o reguladas están en peligro por los proyectos sísmicos para buscar petróleo entre Cataluña y Baleares.” Este es el resumen del informe que ha presentado Oceana ante el Gobierno para impedir que se lleven a cabo los trabajos de búsqueda de petróleo y gas que se pretenden desarrollar en aguas del Mediterráneo. A su entender, y como representante de una de la entidad que ha realizado en informe, ¿Qué factores, peligrosos para el medio marino, están implicados en este proyecto? ¿Qué efectos puede causar este proyecto sísmico sobre la flora y fauna marina?

R.— La reciente “fiebre del oro negro‒ está actualmente amenazando a un 45% de las aguas españolas mediterráneas, que quedarían abiertas a la exploración y explotación de hidrocarburos si se aprueban los proyectos pendientes de autorización administrativa. Estos casi 12 millones de hectáreas no incluyen las zonas colindantes que se verían afectadas por las adquisiciones sísmicas, que según nuestros cálculos harían ascender la superficie amenazada hasta 20 o 22 millones o un 60-70% del Mediterráneo español.

Los impactos sobre los cetáceos y otros seres vivos (tortugas, stocks pesqueros, ...) de las prospecciones con cañones sónicos (airguns) están ampliamente estudiados y cuantificados en muchas partes del mundo. En particular se han estudiado a fondo en los Estados Unidos. Eso sin contar el impacto de los accidentes de los pozos petrolíferos, como el reciente del Deepwater Horizon en el Golfo de México.

Similares propuestas están generando una fuerte polémica en otras partes del mundo. El Departamento de Interior de Estados Unidos informaba que, de llevarse estudios similares en las aguas atlánticas de este país, se vería dañado 1 cetáceo por cada 6 km² y otros muchos cientos de miles se verían afectados en distintos aspectos de su comportamiento, cría o alimentación. Si estas cifras se extrapolaran al Mediterráneo, estaríamos hablando de más de 16.000 cetáceos con daños y muchas decenas de miles más con perturbaciones.

Algunas especies son especialmente sensibles a la contaminación acústica, como el cachalote, una especie en peligro de extinción en el Mediterráneo que podría verse afectada aún a más de 300 kilómetros del foco emisor. Baleares es uno de los lugares clave y más importante para esta especie en el Mediterráneo.

El daño también afectaría a la pesca y al turismo, ya que el impacto del sonido en el mar se extiende a zonas muy alejadas del foco de la contaminación acústica. Aun a un kilómetro de distancia, la intensidad del sonido sería similar a una explosión nuclear como la de Hiroshima, y se han comprobado efectos a decenas o incluso cientos de kilómetros más lejos.

Investigaciones sobre el impacto en la pesca de estudios sísmicos en el Atlántico Norte demostraron que algunas especies comerciales se veían afectadas aún a más de 30 kilómetros de distancia, provocando pérdidas en las capturas de los pescadores que podrán llegar a ser de más del 70%-80%. Por tanto, la inmensa mayoría de los caladeros, reservas marinas y áreas protegidas de la zona se verían impactadas por el bombardeo de las pruebas sísmicas.

P.— “Según la FAO, la pesca destructiva, como por ejemplo la pesca de arrastre, desperdicia más de 7 millones de toneladas de organismos marinos al año, a la vez que destruye hábitats como los arrecifes de coral y montañas submarinas que pueden tardar décadas o siglos en recuperarse”. En este sentido, ¿Cuáles deberían ser los principales ejes para iniciar un modelo de pesca sostenible? ¿Cómo se tendría que reglamentar la pesca para que este cambio fuera real/efectivo?

R.— Las claves deben fundamentarse en una mejor gestión pesquera, en minimizar las actividades de pesca destructiva como el arrastre, erradicar el uso de artes prohibidas como las redes de deriva o la pesca ilegal no regulada ni reglamentada (IUU). También es fundamental canalizar las ayudas de estado hacia la pesca artesanal, la investigación, el control, vigilancia y la creación de áreas marinas protegidas para salvaguardar la biodiversidad y facilitar la recuperación de los stocks. Es muy posible que a medida que se pongan en marcha estas propuestas y se consoliden los indicios de recuperación, la industria pesquera europea vea que aumentan sus beneficios.

El crecimiento de la flota de países asiáticos, más difíciles de controlar por procedimientos democráticos y mediáticos, requerirá avanzar hacia una alianza entre la industria pesquera occidental, mucho más controlada y estable, las organizaciones ecologistas y los organismos internacionales.

Imagen: Ramón Rodriguez (http://elpais.com/autor/ramon/a/).

P.— Usted lleva ya más de 30 años implicado en organismos relacionados con la investigación, gestión y protección del medio marino. Dentro de la generalidad a la que puede estar sujeta la pregunta, ¿cómo valora los pasos que se han dado desde la administración europea y nacional en los últimos años para conseguir una mejor gestión del medio marino? ¿Cree que el camino que se está tomando es el adecuado o se precisa algún cambio de rumbo?

R.— Son pasos muy importantes y en la buena dirección. Por fin las administraciones europeas y española se han convencido de que el sector pesquero navegaba hacia el desastre total, con el colapso de los caladeros y la quiebra de toda la industria pesquera. Frente a esta situación y ayudados por la presión ejercida por organizaciones como Oceana, han iniciado los pasos de recuperación de los stocks pesqueros y la reducción de la capacidad de la flota a niveles que sean proporcionales con la disponibilidad de recursos de forma sostenible. El cambio de rumbo parece que ya se ha dado. Lo que es imprescindible es que se lleven a cabo las decisiones que se han tomado, y que se haga a buen ritmo. El sector pesquero se caracteriza por ser muy hábil en encontrar vías para burlar las leyes a base de picaresca, el fraude y la complicidad de las autoridades. Esto debe acabar, y se deben ver sometidos al imperio de la ley como los demás sectores productivos y sociales. Ellos serán los primeros beneficiados.

P.— OCEANA es una entidad de carácter internacional consagrada desde hace años. Y uno de sus elementos clave es el perfil técnico y la fiabilidad de los resultados a nivel científico que aporta a las distintas administraciones, para apoyar la gestión de diferentes ecosistemas. A nivel nacional no existen muchas entidades no gubernamentales de carácter ambiental que trabajen así. ¿Cree necesario que éstas deberían tratar de integrar esta política en sus proyectos? ¿Cree que la administración debería colaborar o escuchar en mayor medida a entidades que sí tengan esta capacidad?

R.— Oceana no es quien para dar consejos a otras ONGs. Cada una de ellas aporta de forma positiva las estrategias y tácticas que considera más adecuadas para avanzar hacia objetivos que en muchos casos son comunes. Nosotros hemos optado por basar nuestras campañas en un sólido apoyo científico y técnico que sea difícilmente cuestionable por los sectores que se ven afectados por las mismas. Sabemos que eso nos hace diferentes y añade contundencia a nuestras posiciones. En un mundo lógico, uno pensaría que, efectivamente, la administración debería escuchar con atención a quienes aportan argumentos científicos y técnicos, y que además defienden el cumplimiento de las leyes vigentes. Pero este no es siempre un mundo lógico.

P.— ¿Cree que la sociedad española valora realmente el valor económico de sus recursos naturales y la fuente de negocio que puede suponer la protección de los mismos? Y valorando el papel de nuestros dirigentes, ¿cree posible que lleguemos a vivir un momento en el que se dé prioridad a las políticas de protección ambiental frente a otros modelos de desarrollo?

R.— La valoración de la sociedad española sobre el valor económico de nuestros recursos naturales no es homogénea. Hay sectores que lo tienen muy claro, y otros que ni siquiera se lo plantean. Luego están las contradicciones. Por ejemplo el sector turístico sabe perfectamente que unos mares limpios y llenos de vida son fundamentales para mantener a España como una potencia internacional en este frente, pero sin embargo no sólo no se moviliza para conseguirlo sino que en demasiadas ocasiones forma parte de los sectores que degradan ese medio ambiente. ¿Los dirigentes? Bueno, depende de lo “engrasados” que estén por los G├╝rtel de turno, de lo dóciles que sean a las presiones de sectores como la industria petrolífera o la industria pesquera, o lo valientes que se muestren en hacer cumplir las leyes que han prometido defender.

Muchas gracias por su tiempo y atención.